El Reencuentro de un padre y su hijo

El reencuentro de un padre y su hijo

El “hasta luego” más doloroso fue cuando me despedí de Matteo y de Tany en el aeropuerto de Panamá. (abre en una nueva pestaña)»>El “hasta luego” más doloroso fue cuando me despedí de Matteo y de Tany en el aeropuerto de Panamá. El nudo en la garganta, las lágrimas corriendo por mis mejillas, la tristeza más infinita la sentí ese día.

Y hoy es el reencuentro más feliz de mi historia. Hoy volvemos a estar juntos, por pocos días, pero los aprovecharemos al máximo. Nos vamos a recargar de amor, de energía, de risas. Vamos a volver a estar juntos y a seguir mirando hacia adelante con optimismo.

La hora del adiós

La hora del adiós

Realmente pensé que esta hora del adiós nunca iba a llegar. Aunque sabía que era una posibilidad latente, un péndulo que cada día bajaba un poco más, creí que tenía la suficiente capacidad, la suficiente creatividad, el suficiente talento para revertir el curso de esta situación y evitar que se concretara este momento. Me equivoqué.