Soy un padre sobreprotector

Soy un padre sobreprotector
Bueno papá pero déjame caminar tranquilo

No puedo negar que soy un papá bastante nervioso, soy un padre sobreprotector (algo mucho bastante). Creo que es normal, por ser un padre primerizo, pero lo que no siento tan normal es levantarme a cada rato a chequear la cuna a ver si todo está bien. Creo que esa angustia está de más.

Siento que todos, mamás y papás, pasamos por una etapa de sobreprotección intensa con nuestros hijos. La mía empezó desde su nacimiento, empezó a bajar con el paso de los meses, subió hasta el infinito y más allá cuando Matteo se me cayó de la cama (porque nos quedamos dormidos y él estaba en plena fiesta) y se ha venido relajando nuevamente.

La sobreprotección es para mí como una montaña rusa, a veces está arriba, a veces está abajo, pero yo trato de que esté estable.

Soy un padre sobreprotector
Acá tratando de mantener estable mi nivel de sobreprotección

Leyendo algunos blogs, me conseguí con este texto de la Dra. Margarita Mendoza Burgos que me pareció bien interesante: «La sobreprotección es uno de los criterios equivocados más comunes de la crianza y educación de los hijos. Sobreprotección a los hijos es evitar que vayan asumiendo los deberes, libertades y/o responsabilidades propias de su fase de desarrollo. La consecuencia de ello es que el niño o la niña no aprende a desenvolverse con normalidad en las circunstancias habituales y cotidianas, las cuales tendrá que afrontar necesariamente el día de mañana.»

Si, si soy un padre sobreprotector

Yo quería evitar que Matteo se volviera a caer y por eso pensé (no es broma), envolverlo en papel de embalar. Luego de unas horas meditándolo, me di cuenta de que era una tontería, que tenía que respirar profundo y relajarme porque los niños se van a caer, se van a lastimar, se van a raspar y, aunque no hay que dejarlos sin supervisión, sí siento que hay que darles la libertad suficiente para que experimenten y exploren. Indudablemente que envolverlo no se lo iba a permitir.

Creo que el “papá sobreprotector” nunca va a desaparecer, nunca se va a ir, porque ahora es evitar que se caiga o golpee, más adelante será no dormir hasta que llegue a la casa de una fiesta. Siempre va a existir algo que nos preocupe, pero tenemos que aprender a manejar eso y evitar que nos domine.

Hay una frase de mi querida Vida Gaviria (@modomama) que me parece muy profunda: “Sobreprotección es una palabra bonita para castrar”. A los hijos hay que darles libertad, cuidarlos sí, pero darles libertad también. La clave está en conseguir ese equilibrio.

¿Tú cómo consigues el equilibrio?

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Author: Andrés Schmucke

Creador de Contenido, Conferencista, TEDx Speaker, Blogger, Podcaster y lo más importante de todo, Papá.

9 thoughts

  1. Primero que nada, casi me hago p..i viendo a Matteo envuelto en bubble wrap. Ustedes si que son comicos de verdad. Y ahora si; deja a es muchacho tranquilo. Ser papa sobre protector no pagan. Tiene que caerse para aprender a levantarse. Es la vida.

    1. Andrés pasa siempre cuando somos padres primerizos que no dejamos ser a nuestros hijos somos padres sobre protectores porque los sentimos indefensos y no queremos que nada les suceda. Eso cambia con el 2do hijo. Es sorprendente.

    2. La última frase que señalas sobre la relación entre castración y sobre protección está muy buen usada porque es precisamente eso: una relación directa…es cuestión que lo hagas cada vez más consciente y ya verás que lo llevarás mejor

  2. Ay tú si eres cómico jajajajaja me he reído mucho con las fotos, serán un recuerdo especial y divertido cuando Mateo crezca ya lo verás

    Ainsss yo como tú, uno no quiere que a los hijos les pase nada malo, ni un mínimo rasguño… pero la vida es así, hay que aprender a caer y a levantarse!

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