¿Cómo decirle a un bebé que no?

¿Cómo decirle a un bebé que no? Bueno, en mi experiencia no es tan difícil, la verdad. Solo lo ves fijamente, le dices “no” y listo, bastante sencillo, ¿cierto?

¡Pues, no! No es para nada sencillo. Disciplinar a nuestros hijos en una de las cosas más difíciles de hacer en el mundo. Es una lucha titánica y de todos los días. Te tienes que armar de muchísima paciencia para no salir corriendo y yo sé lo que digo porque lo estoy experimentando en este momento. Siento que se me agotó la paciencia y que quiero salir corriendo.

Entonces decirle a un bebé que no es una de las cosas más complicadas del mundo, no por el hecho de decirlo, sino porque no te hacen caso.

Lo que me sucede todo el tiempo, por ejemplo, es que veo a Matteo gateando hacia la cocina y la cocina no es un lugar para los bebés. Lo llamo por su nombre, le digo “no”, y él se detiene, voltea a verme fijamente, se sonríe, sale disparado hacia la cocina y yo salgo disparado detrás de él.

Esto es algo que se repite unas 50 o más veces a lo largo del día, lo que cambia es el escenario. Puede pasar de la cocina al baño y del baño al balcón y cuando se aburre, puede querer tocar los tomacorrientes, querer montarse en los muebles, querer hacer lo que le da la gana. Es algo realmente agotador estar detrás de un bebé prácticamente las 24 horas del día. Entonces, ¿cómo decirle al bebé que no puede hacer esto o lo otro? Se vale que lo diga un par de veces, ¿cierto?

¿Cómo decirle a un bebé que no?
¡Por Dios no!

¿Entonces, cómo hacemos?

Disciplinar a un bebé no es tarea fácil, hasta los Avengers tendrían problemas con eso. Pero por más difícil que sea, es una pelea que hay que dar. Al principio la perderemos, pero a la larga, la ganaremos y cuando la ganemos, nos sentiremos orgullosos de nosotros mismos.

Así busco darme ánimos, porque la realidad es que en 13 meses no he ganado ni una sola batalla y ya no sé qué estrategias utilizar. La autoridad con el bebé es justa y necesaria, pero no tengo idea de cómo hacerla valer.

Porque también hay un pequeño problema, cada vez que Matteo me sonríe, yo me derrito como mantequilla y allí ya me perdieron el respeto.

¿Y ahora quién podrá ayudarme?

La disciplina positiva es una forma de educar a los niños basada en el respeto mutuo, el cariño y la comprensión. Esto favorece el desarrollo emocional de los menores, y refuerza los vínculos afectivos entre padres e hijos.

Este modelo educativo tiene sus orígenes en los años 20 y se basa en la filosofía de los psicólogos Alfred Adler y Rudolf Dreikurs. Sin embargo, a partir de los años 80, Jane Nelsen y Lynn Lott han fundado la Positive Discipline Association (Asociación de Disciplina Positiva) y con ella, poco a poco, se ha ido acercando esta filosofía a padres y profesores.

La disciplina positiva nos dice que podemos lograr un equilibrio que nos permita llevar el día a día aprendiendo, motivando y disfrutando de nuestra familia.

Criando en positivo, conseguimos ser firmes y amables al mismo tiempo. Sin ningún tipo de castigo físico, o sea, cero nalgadas.

El objetivo de este modelo es llegar a tener niños con buena salud emocional, buena autoestima, independientes, capaces, libres y felices. Niños que sepan dar solución a los problemas que la vida les puede ofrecer, sin culpabilidades por cometer errores, que sepan que de los errores se aprende. Niños que sepan aprovechar la oportunidad que supone equivocarse para mejorar, sin sentir culpa, ni necesidad de autocastigarse.

¿Cómo decirle a un bebé que no?
¡Por santo Cristo Bendito, NO!

Todo esto suena hermoso, en papel todo es maravilloso. Es en la práctica cuando las coas se complican, porque la disciplina positiva básicamente es criar sin decir la palabra “no”, y eso es, si no imposible, muy, pero muy difícil.

Disciplina positiva o no disciplina positiva esa es la cuestión

“Con disciplina positiva aprendemos a escuchar a nuestros hijos antes de actuar. Comprendemos lo que sienten y solucionamos, sin necesidad de premios ni castigos. No se buscan culpables, se buscan soluciones. Olvidándonos de la perfección y aprendiendo de nuestros errores, sin culpabilizarse”. ¿Cómo aplico eso a un bebé de un año? Es un verdadero reto, una montaña realmente difícil de escalar.

La disciplina positiva busca criar y educar niños con habilidades resolutivas, que a lo largo de su vida les proporcionen los recursos que necesitan para desenvolverse ante las distintas situaciones que la vida puede presentar.

Todos queremos criar a un ser humano de bien que sepa defenderse en un mundo cada vez más hostil, pero seamos sinceros, no todos podemos criar a alguien sin decirle que no un par de veces (en mi caso, son como 500 veces al día). Porque ¿cómo decirle a un bebé que no?

Creo que lo importante es lo siguiente: no importa el estilo o método de crianza que practiques (eso sí, sin palmaditas), lo importante es que des lo mejor de ti, que te esfuerces como padre con todas las de la ley y que siempre des amor. Siento que el amor es la herramienta más importante que tenemos los papás para criar a una persona de bien.

Como padres debemos dejar de lado el querer cambiar a nuestros hijos, o el querer que sean como nosotros. Lo que sí tenemos que hacer es apoyarlos, amarlos y ayudarlos a levantarse cada vez que caigan. Eso para mí es bastante positivo.

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Creador de Contenido, Conferencista, TEDx Speaker, Blogger, Podcaster y lo más importante de todo, Papá.

25 comentarios en “¿Cómo decirle a un bebé que no?

  1. Andy: la clave es la consistencia. Es sumamente difícil de lograr y mantener, pero se puede y luego tu niño te lo agradecera.

  2. Me cuesta muchísimo poner límites, sobre todo a mi hija mas chica, pero hay que hacerlo. No todo es tan facil, pero es super importante.

      1. Me parece estupendo que compartas tus aventuras como padre, tienes razón: los papis también cuentan.
        Dicen en mi país «la paciencia todo lo alcanza», sigue perserevando y lo lograrás.
        Te recomiendo los textos de Pilar Jericó, excelente toda su obra. También revisa el canal Youtube de BBVA que se llama Aprendamos Juntos, hay varios especialistas en el área de la educación y la crianza con consejos muy buenos.

  3. Primero, me encantan las fotos de este post! Jaja. Y segundo, SI! Lo más importantes es darles mucho AMOR, demostrarles que no están ni estarán nunca solos! Y obvio hay que disciplinarlos.

    Abrazo 🤗
    Yaimar Pérez

  4. Me encantan las fotos en tu post, aunque no tengo hijos me siento identificada cuando me quedo cuidando a mis sobrinos. La palabra NO para ellos, es como si los estuviera retando, he optado por sacarlos de la zona de peligro distrayéndolos con otra cosa. Me divertí mucho leyendo tu post! Saludos!

  5. Soy mamá primeriza y al leer este articulo me siento súper identificada… Mi nenita tiene 13 meses y es realmente toda una exploradora… Me tocó colocarle celotec a todos los toma corrientes, atravesarle muebles en las puertas para mantenerla en un solo espacio… Y lo único positivo de todo esto es que de tanto decirle no ya ella lo hace con su cabecita… Pero realmente a pesar del cansancio me hace feliz y de una forma u otra los hijos vienen al mundo a salvarnos de la tristeza y lo negativo del mismo…

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