Aprendiendo a ser papá

Si existiera un libro, curso o tutorial de Youtube que nos enseñara a los papás a ser papás, ese sería el libro más vendido de la historia, el curso más agotado de todos y el tutorial con más reproducciones en Youtube. Porque cada papá quiere saber cómo ser papá.

Pero la paternidad no es así de sencilla, y aunque sí hay varios libros, cursos y tutoriales, ninguno es cien por ciento efectivo. Cada bebé es un mundo (de amor y complicación), cada bebé tiene su ritmo y cada bebé tiene su propio plan.

Siempre pensé que sería un tremendo papá. Quería tener tres hijos y ahora que tengo uno, pienso si podría con dos más sin terminar loco. Creo que esa es la esencia de ser un papá que lo va a hacer bien: el querer tener hijos.

Durante mi vida tuve dos ejemplos distintos de lo que es ser un papá, empezando por mi propio papá (soy hijo de padres divorciados). Con mi papá nunca me faltó nada, pero, ¡ay que le pidiera dinero para comprar un par de zapatos! “Pídeselos a tu mamá”, era siempre su respuesta y así no se puede. Ese es uno de mis ejemplos de lo que puede ser un papá.

Luego está mi abuelo, un hombre maravilloso, que sacó a su familia adelante. Económicamente, mi abuelo nos dio lo que pudo, siempre nos llenó de amor y hacía sopas divinas. Otro de mis ejemplos de lo que puede ser un papá.

Cuando me enteré de que estaba embarazado (y después de la respectiva borrachera de felicidad), comencé a pensar en mi vida antes de esa noticia; cómo la vivía, cómo aprovechaba mi tiempo. Era básicamente la vida de cualquier adulto, un tanto geek, fanático de los juegos de video, los juguetes, la cultura pop, los libros, el Real Madrid, de una buena conversación con un buen café y de dormir. 

“Prepárate para no dormir”, fue lo primero que me dijeron mis amigos con hijos.

Mucho psicoterror allí. Empecé a no dormir pensando que no iba a dormir cuando llegara el bebé. Pensaba constantemente en todo lo que tenía que preparar: la cuna que había que comprar, la ropita, el esterilizador de biberones, el coche, la silla para el carro, qué nombre le íbamos a poner (que esto merece otro artículo aparte); en fin, una cantidad de cosas y detalles de los cuales no tenía la más mínima idea, pero que fui aprendiendo, aunque a veces a los golpes.

Mi embarazo fue una época maravillosa y sumamente feliz. Me transformé en el guardaespaldas de esa barriga, no quería que nadie la viera o tocara, pero dejando de lado esa intensidad, fue increíble.

Papá aprendiendo a ser papá
Un bebé de colores

Un día llegó Matteo y yo me gradué como papá cuando el médico me puso a esa cosita chiquitica en mis brazos. Ahí fue cuando realmente mi vida cambió 180 grados. Ciertamente dejé de dormir, pero el amor que siento por mi bebé me hace olvidar un poco eso (aunque no tanto, porque dormir es muy importante). Ahora tengo una forma distinta de ver las cosas, la vida (ya no más dinero para juegos de video). 

Hoy tengo la responsabilidad (junto con su mamá) de formar a una persona de bien, con valores y eso puede ser una tarea titánica, porque tener un hijo es una gran responsabilidad.

Pero es una tarea para la que estoy apto. Tarea para la que todo padre debería estar apto. No hay nada más difícil que formar y moldear una vida… futuro papá que me lees: ¿estás apto tú?

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Author: Andrés Schmucke

Creador de Contenido, Conferencista, TEDx Speaker, Blogger, Podcaster y lo más importante de todo, Papá.

13 thoughts

  1. Que bella tu historia Andrés. Es más o menos la historia de mis hijos. Con la diferencia que su padre cree que todo se resuelve estando pendiente del pago del colegio y de las tareas y no con afecto, no con el contacto, con el compartir, divertirse juntos. En un futuro cuando ellos sean adultos lamentara haberse perdido tantos momentos hermosos con esos niños que son hoy

  2. Que bella tu historia Andrés. Es más o menos la historia de mis hijos. Con la diferencia que su padre cree que todo se resuelve³ estando pendiente del pago del colegio y de las tareas y no con afecto, no con el contacto, con el compartir, divertirse juntos. En un futuro cuando ellos sean adultos lamentara haberse perdido tantos momentos hermosos con esos niños que son hoy

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